Un fuerte terremoto de 7,8 sacudió el sur de Filipinas, causando la muerte de al menos 31 personas y dejando 12 desaparecidos. La magnitud del sismo provocó el derrumbe de edificios y generó alertas de tsunami en la región.
Las imágenes muestran edificios colapsados y la alerta de tsunami se mantiene vigente, afectando a países como Indonesia, Palau, Taiwán y Nueva Guinea. Las autoridades temen réplicas y las consecuencias en la zona.