Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para poner fin al conflicto se han reanudado, y se ha alcanzado un acuerdo para la suspensión de ataques entre Irán e Israel, así como de Israel contra el sur del Líbano. Sin embargo, la actitud de Hezbollah ante esta tregua representa una incógnita y un riesgo potencial para la estabilidad de la región.
El principal punto de tensión radica en la posibilidad de que Hezbollah continúe atacando territorio israelí, lo que podría desencadenar un nuevo intercambio de fuego entre Israel y Hezbollah, y a su vez, un nuevo ataque de Irán hacia Israel. La suspensión de ataques por parte de Irán estaba condicionada a que Israel dejara de atacar el Líbano, especialmente al grupo chiita Hezbollah en el sur del país.
La incertidumbre sobre la respuesta de Hezbollah mantiene en vilo la continuidad de la tregua. La situación se sigue minuto a minuto, ya que en el pasado ha habido compromisos que no se han respetado, lo que genera dudas sobre la efectividad de los anuncios de cese de hostilidades.