El panel de LAM protagonizó un tenso cruce al discutir sobre la participación de Denise y Bray en Gran Hermano y sus presuntas conexiones con figuras conocidas.
La discusión se centró en si el acceso de los participantes al reality se debía a méritos propios o a contactos externos, mencionando específicamente a Chiquito Romero como una figura que supuestamente apadrinaba a uno de los concursantes.
Las panelistas intercambiaron acusaciones de envidia y maldad, elevando el tono de la conversación y evidenciando un fuerte desacuerdo sobre las motivaciones y la ética de los participantes y de quienes comentaban sobre ellos.