Irán, a través de la Guardia Revolucionaria Islámica, difundió imágenes de lanzamientos de misiles balísticos hacia territorio israelí en represalia por ataques contra Hezbollah.
El régimen iraní calificó la acción como una advertencia y señaló que el conflicto podría escalar, dificultando un acuerdo diplomático.
El ejército de Israel, por su parte, advirtió a Irán sobre un "grave error" y aseguró que continuará atacando posiciones de Hezbollah en el Líbano, sin precisar si habrá represalias directas contra Irán.