Gerardo Romano criticó la crueldad de la sociedad hacia los adultos mayores y la gerontofobia, señalando las dificultades económicas que enfrentan para acceder a medicamentos y una vida digna.
El actor describió la dura realidad de los ancianos que luchan por pagar sus tratamientos y medicamentos, contrastando con la idea de alargar la vida para la felicidad humana.
Romano reflexionó sobre la complejidad del envejecimiento en una sociedad que oculta la muerte y la vejez, y cómo esto impacta en la calidad de vida de las personas mayores.