Se plantea la pregunta sobre si Barrelier pudo haber tenido una psicosis momentánea o inducida por intoxicación. Los expertos señalan que, si bien estos estados pueden ocurrir, no necesariamente eximen al individuo de ser responsable de sus actos.
La clave estará en determinar si, en el momento del crimen, Barrelier se encontraba bajo los efectos de sustancias o en un estado de alteración mental que afectara su capacidad de comprender la ilicitud de sus acciones. La fiscalía deberá investigar a fondo esta línea para evaluar la imputabilidad del acusado.