La abogada Mónica Pico confirmó que su defendida, la primera víctima de Barrelier, fue admitida como querellante particular en la causa. La causa, que no quedó en la nada, avanzó con testimonios y resta prueba por incorporar.
Pico reveló un dato crucial: tras la fuga de su representada, un Clio negro se presentó en el domicilio y una persona robusta preguntó qué había sucedido, lo que hace sospechar a la víctima de quienes se movilizaban en ese vehículo.