La morosidad en Argentina alcanza niveles preocupantes, con uno de cada seis ciudadanos en deuda por más de 90 días. La situación se agrava por la devaluación y el estancamiento salarial, haciendo que las cuotas de los créditos sean cada vez más difíciles de afrontar.
En la provincia de Buenos Aires, un proyecto de ley busca otorgar créditos a bajo costo para aliviar la carga de los bonaerenses endeudados. Mientras tanto, el Banco Nación implementa un "kit de soluciones" con costos aún elevados.
El uso de tarjetas de crédito se ha limitado a productos de primera necesidad, como alimentos y medicamentos, reflejando la dificultad económica generalizada.