El segmento explora la creciente autonomía de las potencias intermedias en el mercado de armamento, diversificando sus proveedores y reduciendo la dependencia de Estados Unidos.
Se observa un aumento en la compra de armamento entre potencias intermedias, con Europa consolidándose como un proveedor clave para países de Oriente Medio, África y Asia. Se citan ejemplos como la compra de casas de combate franceses y submarinos alemanes por parte de la India, buques de guerra japoneses por Australia, y la construcción de aviones de transporte militar brasileños para Emiratos Árabes Unidos.
Esta tendencia sugiere una voluntad de las potencias intermedias de no depender exclusivamente de los fabricantes militares estadounidenses. Sin embargo, se advierte que las diferencias geopolíticas y de valores entre estos países podrían generar fracturas dentro de potenciales alianzas de seguridad.