Se analiza la extraña presencia de un perro en la terraza durante cuatro días, lo que podría indicar información privilegiada sobre los ocupantes de la casa. El animal fue rescatado en estado de desnutrición extrema.
El cuerpo de Agostina permaneció en la casa durante 38 horas hasta el lunes, lo que plantea interrogantes sobre cómo ningún habitante se dio cuenta de su presencia. Los abuelos de Agostina, Miguel y Elizabeth, sospechan de todos.
Se mencionan análisis de las uñas de la víctima que podrían ser pruebas indirectas. Se reitera que las pruebas genéticas son contundentes y difíciles de rebatir, y que hay datos de ADN de Faceta y Barrelier en la escena.
Osvaldo Faceta busca desvincularse de la escena del crimen en las cuatro horas posteriores al hecho, pero la información de ADN en la escena lo complica significativamente.