Un periodista se define como honesto al criticar tanto a Cristina Kirchner como a Milei. Cuestiona la legitimidad de figuras como Lali que se suben a un escenario para criticar a Milei, argumentando que esto no es periodismo honesto sino oportunismo.
Se critica la supuesta coherencia de artistas como Robert De Niro al apoyar a Trump, en contraste con la aparente falta de coherencia de otros que critican a Milei. Se sugiere que la crítica hacia Milei por parte de ciertos artistas es una forma de "llevar agua para un molino" político.