El conductor defiende el periodismo independiente frente a acusaciones de Alfredo Casero, recordando las dificultades vividas durante el kirchnerismo y la lucha por la democracia.
Se critica la hipocresía de quienes ahora atacan al periodismo, habiendo sido beneficiados por gobiernos anteriores como los de Cristina Kirchner y Alberto Fernández.
Se alude a la figura de Milei y se cuestiona la credibilidad de Casero, diferenciando su situación de la de otros periodistas.