Desde la creación del primer parque nacional en Nahuel Huapi en 1934, Argentina ha expandido su red de áreas protegidas a más de 40 parques en diversas provincias, abarcando selvas, bosques, desiertos y montañas. Sin embargo, hasta 2007, ningún parque nacional incluía una porción del mar argentino.
El 8 de agosto de 2007, se firmó un tratado entre la Nación y la provincia de Chubut para crear el primer parque nacional marino costero en la Patagonia Austral. Aprobado por el Congreso en 2009, este parque abarca 132.000 hectáreas de estepa y mar, incluyendo bahías, acantilados, playas e islas, marcando un hito en la relación de Argentina con el mar.
La base de la riqueza biológica del parque son las microalgas, que a partir de la luz solar y los nutrientes del agua, generan alimento para todo el sistema, atrayendo a diversas especies. Esta zona es crucial para la reproducción y cría de peces, invertebrados, mamíferos marinos y aves migratorias.