El Papa León XIV pronunció un extenso discurso ante el Parlamento Español, calificando la situación mundial de profunda crisis debido a la polarización y el desprecio por los derechos humanos. Instó a los líderes a priorizar la diplomacia sobre las soluciones militares y a poner fin a las guerras.
El tema central de su discurso fue la migración, planteada como una prueba moral y política. El Papa enfatizó la necesidad de abordar las causas profundas que obligan a las personas a huir, como conflictos, pobreza y cambio climático.