El descubrimiento de Oumuamua y Borisov, objetos interestelares con color rojo, sugiere una composición rica en ingredientes orgánicos, elementos básicos para la vida. Esto abre la pregunta de si estos intercambios cósmicos podrían ser portadores de vida a través de la galaxia.
Andreas Hein, profesor de ingeniería espacial, ve en estos descubrimientos una motivación para continuar la investigación, destacando que estos objetos podrían revelar secretos sobre el origen de la vida y la posibilidad de su existencia en otros mundos.