Tras la muerte de un ídolo popular, se generó un debate sobre la naturaleza política de las manifestaciones de duelo. Los panelistas coincidieron en que, si bien no se trata de política partidaria, la movilización popular tiene un carácter político intrínseco que demuestra la vitalidad del pueblo.
Se cuestionó la reacción del gobierno actual, tildándolo de "criado en un balcón" y desconectado de las calles. Se enfatizó que la gente, aunque decepcionada, está movilizada y no dormida, y que estas manifestaciones son un signo de ello.
Se recordó la figura de Diego Maradona y cómo su despedida también fue un acto político. Se criticó la falta de respeto de algunos sectores hacia la muerte, contrastándola con la necesidad de que el pueblo pueda despedir a sus ídolos.