Se detalla el armado de los platos para 11 comensales, incluyendo opciones como papa rellena con queso cremoso y panceta, y también alternativas vegetarianas.
Se organiza la preparación según las comandas, similar a un restaurante, asegurando que cada comensal reciba su pedido específico.
Se menciona la necesidad de pensar en un menú para el Mundial, sugiriendo la posibilidad de repetir platos por cábala si el primer partido resulta exitoso.