Se presenta un mensaje anónimo de un hombre llamado Eduardo dirigido a una mujer llamada Mía, solicitando hablar con ella y pasarle su número de celular.
Los panelistas comentan sobre la forma en que está escrito el mensaje ("mía" en minúscula) y aprovechan para contextualizar la historia de la destinataria: un padre que abandonó a su hija durante 21 años, sin mantener contacto ni celebrar fechas importantes.
Se menciona que la hija conoció a su padre por televisión y que él decidió contactarla después de mucho tiempo, a través de este mensaje anónimo, lo que genera dudas sobre sus verdaderas intenciones.