Se generó un conflicto entre Marisa y Marixa a raíz de un problema de encuadre en un programa anterior. Marisa se sintió perjudicada porque supuestamente le cortaban la cámara a la cabeza, lo que la llevó a cambiar su ubicación.
La discusión escaló cuando Marisa acusó a Marixa de haberle cambiado el lugar intencionalmente para que no saliera en el plano. Marixa, por su parte, negó la acusación y sugirió que la falla en el encuadre se debió a una cuestión técnica o a la propia producción, no a su accionar.
El tema se volvió recurrente en el programa, con la intención de buscar el archivo de video para esclarecer lo sucedido y determinar quién tuvo la responsabilidad en el incidente.