Se discutió el riesgo inherente a la congregación de multitudes, incluso en eventos como los festejos del PSG en París, que terminaron en desorden. Se planteó que, si bien no se puede evitar completamente el contacto físico en una multitud, una vigilancia controlada puede mitigar los riesgos.
Se sugirió que la ausencia de un cordón de gendarmería y una vigilancia más laxa podrían haber contribuido a un desarrollo más pacífico del evento, evitando la "tensión constante de la posible confrontación". A pesar de los contratiempos, se reconoció que el velatorio del Indio Solari, en general, funcionó bien.