Se revela que Luis Gazulla estaba hablando con Soledad Andriani en el momento de su detención.
La abogada de Soledad, Marina Romano, le había asegurado a Gazulla que su clienta estaba tranquila en su casa, tomando mates.
Soledad Andriani le comentó a Gazulla que la policía ingresaba a su casa para ver su estado psicológico y que recibía amenazas de personas que veían programas de televisión y la consideraban partícipe o encubridora del femicidio.