En 1982, mientras se armaba la revista Expreso Imaginario, un amigo invitó al entrevistado a un recital de Patricio Rey y su Redondito de Ricota en La Plata, despertando su curiosidad por el nombre del grupo en una época de nombres más pomposos en el rock.
Se relata un viaje de la banda a Salta en micro, gestionado por Rocambole para saldar una deuda, donde fueron recibidos por el periódico El Intransigente con el titular "Patricio Rey llega a Salta", definiéndolos como universitarios platenses.