China, afectada por el fenómeno de "súper niño", experimenta lluvias torrenciales e inundaciones en la provincia de Jizhou, en el sureste del país. Las intensas precipitaciones han colapsado territorios rurales y tierras de cultivo, sumergiendo barrios, rutas y campos bajo el agua.
Las autoridades meteorológicas advierten sobre la continuidad de las lluvias en las próximas semanas, lo que genera preocupación por el impacto en las cosechas, especialmente el arroz, y el posible desabastecimiento y aumento de precios. Los municipios trabajan en el drenaje y control de la situación.