La compleja logística para la despedida del Indio Solari reveló las tensiones políticas y las dificultades en la coordinación entre diferentes estamentos del poder. Tras descartarse el Congreso Nacional y Tecnópolis, la familia finalmente optó por el Gatica en Villa Domínico, una decisión que generó controversia y malestar.
Se detalló la intervención de figuras políticas como Cristina Kirchner y Axel Kicillof, así como de dirigentes deportivos como el Chiqui Tapia, en la búsqueda de un lugar adecuado para el velatorio. Las negociaciones incluyeron ofrecimientos de Racing Club y el Estadio Único, pero todas fracasaron por diversos motivos, incluyendo cuestiones de seguridad y logística.
La familia del Indio Solari manifestó sentirse "boludeada" por el proceso, criticando la falta de respuestas claras y la interferencia de la política en un momento de duelo. Se destacó la colaboración de militantes y personal municipal en la organización del evento en Villa Domínico, garantizando la seguridad y el orden.