Lorna Evans compartió su trayectoria para llegar a trabajar en la NASA, enfrentando rechazos iniciales y perseverando en su objetivo.
Tras postularse cuatro veces sin éxito a un curso de especialización en medicina aeroespacial, recibió el consejo de un médico de la NASA que aplicó siete veces antes de ser aceptado.
Con esta motivación, Evans aplicó una vez más y finalmente fue seleccionada.
Actualmente trabaja en la Mayo Clinic en Florida y colabora en dos importantes proyectos de la NASA.