Otra abuela, apodada "La Chili" (Lucía), también se sumó a la celebración de la despedida al Indio Solari, mostrando su entusiasmo por la música.
Lucía, al escuchar la música de los Redondos, se unió al baile en el comedor del geriátrico, contagiando su alegría a quienes la rodeaban.
Un joven que vendía remeras del Indio Solari le regaló una a Lucía, quien la recibió con emoción, añadiendo un momento más de conexión y celebración en esta jornada.