Gerardo Romano relató cómo recibió ayuda divina y apoyo para un proyecto actoral, gracias a una conversación con el Papa Francisco cuando era cardenal.
El actor explicó que su pedido de ayuda fue concedido porque se consideró que tenía una "actitud magnánima" hacia sus progenitores, a quienes cuidó en su hogar.
Romano mencionó que el entonces cardenal Bergoglio pensaba que un actor de telenovela podía ser buen tipo si demostraba bondad con sus padres, destacando la importancia de la compasión y el cuidado familiar.