Se narra la emotiva historia de Corina, una abuela de 90 años de un geriátrico, que se convirtió en la "abuela ricotera" tras salir a despedir al Indio Solari. La música de los Redondos la conectó con su pasado y la impulsó a participar del homenaje.
La gente en la fila saludaba a Corina, e incluso le regalaron una remera de Patricio Rey. Ella, a pesar del frío, disfrutó del momento y se sintió feliz al ver la reacción de la gente. Las cuidadoras del geriátrico, Corina y Lucía, participaron activamente del homenaje.
Se destaca la conexión de la abuela con la música de su hijo y la emoción que le generó escucharla. La historia de Corina se viralizó, mostrando la profunda conexión de los fanáticos con el Indio Solari y su obra, trascendiendo la edad y las circunstancias.