En respuesta a los ataques de Irán, Israel ha optado por trasladar a los enfermos de hospitales a instalaciones subterráneas. Esta medida busca proteger a la población vulnerable ante la posibilidad de que los sistemas de defensa aérea no intercepten todos los proyectiles.
Los servicios de salud están preparados para operar en estas condiciones extremas, garantizando la atención médica en la zona de conflicto.