Un insólito hecho de inseguridad ocurrió en Bernal, partido de Quilmes, donde motochorros intentaron robar a clientes de un kiosco. Los damnificados, ante la amenaza, descartaron sus pertenencias dentro del local para evitar el robo.
La empleada del kiosco reaccionó rápidamente cerrando rejas y ventanas, mientras los clientes arrojaban sus billeteras y celulares al interior. Los delincuentes huyeron sin lograr el robo, y los clientes pudieron recuperar sus objetos.
El hecho evidencia la creciente modalidad de robo y la ingeniosa reacción de los ciudadanos para proteger sus pertenencias. La situación generó preocupación y debate sobre la seguridad en la zona.