En una entrevista, el Indio Solari reflexiona sobre su identidad como "rocker" y las dificultades de la industria musical independiente en sus inicios. Compara su experiencia con la de otros artistas y menciona la necesidad de adaptarse a los tiempos.
Solari expresa su visión sobre la vejez y su relación con la música, recordando cómo Los Redondos fueron una "trinchera" para las juventudes. Se cuestiona la percepción posterior de la banda y admite que fueron "permitidos y ayudados".
El músico enfatiza la importancia de aprovechar las oportunidades y mantener la dignidad y un espíritu elegante, reconociendo el cariño de sus seguidores como un motor fundamental.