La familia del Indio Solari consideró que el lugar propuesto para el velatorio era demasiado lejano, lo que llevó a conversaciones con el club Racing. Sin embargo, Racing finalmente declinó la propuesta.
Se planteó la preocupación por posibles disturbios y destrozos, relacionando a algunos sectores con el PRO. Se mencionó que el vicepresidente de Racing, Hernán Lacunza, era funcionario del PRO.
La extensión del velatorio, que abarcaba 15 cuadras de la avenida Mitre y afectaba a comercios, generó inquietud por posibles daños a vidrieras. Se buscó transmitir un mensaje de no violencia y evitar ser tildados de "lumpenes".