Se reitera la crítica a la apropiación política del funeral del Indio Solari, señalando que los políticos intentan capitalizar el evento sin éxito debido a su desconexión con la gente.
Se destaca la masividad del funeral, superando a convocatorias políticas, y se menciona la frase de Lali Espósito sobre que "la gente no es boluda", aplicada a la torpeza de los políticos en estos intentos.
Se argumenta que la grandeza de Solari radica en ser escuchado por personas con distintas ideas, algo que la dirigencia política no comprende, y se critica la negativa de la Ciudad de Buenos Aires y el gobierno nacional a albergar el velatorio.