El Hospital Sheva, principal centro médico de Israel, ha trasladado su departamento de maternidad a un bunker subterráneo como medida de precaución ante la amenaza de ataques con misiles iraníes. El operativo busca garantizar la atención en áreas sensibles en medio del conflicto.
Se han reorganizado los servicios y se han habilitado salas de parto bajo tierra para proteger a madres y recién nacidos, adaptando el entorno para operar durante posibles ataques.