El programa expone un presunto entramado criminal que investiga el juez Rafecas, centrado en maniobras delictivas y acuerdos apócrifos del Grupo Grobo Copatel para quedarse con una empresa valuada en 48 millones de dólares.
Se describe al grupo como "voraces pulpos" con miles de millones de dólares de facturación anual, capaces de comprar la empresa como si fuera un "chupetín", pero que aún así buscan apoderarse de ella mediante artimañas.
La investigación revela que los implicados habrían falsificado documentos y firmas, y que incluso habrían amenazado a una abogada para intentar silenciarla. Además, se menciona que al menos 8 de 10 escribanos de Chacabuco estarían involucrados y denunciados en Comodoro Py.