Europa siente que la guerra en Ucrania es también un conflicto propio, por lo que busca mantener el apoyo militar y financiero a Kiev para lograr la derrota de Rusia. La solidaridad se extiende a países de la OTAN como Letonia, donde se derribó un dron.
Ucrania, por sí sola, no podría sostener la guerra durante cinco años. La percepción europea es que la derrota rusa en el campo ucraniano es crucial para la seguridad del continente.