La guerra de drones entre Ucrania y Rusia plantea interrogantes sobre una posible salida diplomática o una escalada militar. El uso de drones ha provocado incidentes en las fronteras entre Rusia y la OTAN, aumentando el riesgo de escalada. Drones rusos y ucranianos han caído en varios países europeos, evidenciando que la guerra ha superado las fronteras de ambos países.
La posibilidad de víctimas mortales es alta debido a la cantidad de drones volando en la región. El Ministerio de Exteriores ruso ha advertido sobre posibles golpes sistémicos contra instalaciones de la industria militar ucraniana, lo que podría interpretarse como una amenaza directa a la OTAN y alimentar temores de una extensión de la guerra.
A pesar de la escalada de tensiones, se considera poco probable un enfrentamiento directo entre Rusia y la OTAN. Sin embargo, un misil en territorio de la Alianza Atlántica podría desencadenar un conflicto abierto. La guerra híbrida y la "zona gris" de confrontación son más probables que un enfrentamiento armado directo.