Se relata la magnitud de la despedida al Indio Solari, con filas que llegaron a extenderse por 9 kilómetros y una asistencia estimada en 80.000 personas en un momento dado. La cobertura incluyó tomas aéreas con helicóptero, superando la capacidad de los drones para captar la inmensidad de la convocatoria.
Se detalla que la hora pico de llegada de gente fue al mediodía del sábado, con tiempos de espera de hasta 10 y 11 horas para acceder a la capilla ardiente. Muchos fanáticos, sin embargo, optaron por quedarse en los alrededores para acompañar el momento, demostrando su lealtad y el impacto del artista en sus vidas.
Se destaca que no todas las personas que se acercaron lograron ingresar, pero la experiencia de estar allí, compartiendo con otros seguidores, fue significativa. La organización, aunque improvisada ante la imposibilidad de realizar el velatorio en otros lugares, logró contener a la multitud y mantener el orden.