Gerardo Romano compartió sus experiencias como custodio presidencial durante la presidencia de Arturo Humberto Illia, previo al golpe militar de 1966.
Romano relató que fue custodio de Illia y que, tras el golpe de Onganía, se produjo la "noche de los cuchillos largos", marcando el fin de un período democrático.
Se mencionó la caída de la República de Weimar como un antecedente de lo que podría estar gestándose en Argentina, en alusión a un posible resurgimiento de la derecha.