La política migratoria de Donald Trump y las tensiones geopolíticas están impactando el Mundial de Fútbol 2026. La negativa de visas a algunos directivos y jugadores iraníes, y la exclusión de deportistas rusos en otros ámbitos, demuestran cómo la política afecta al deporte.
Se cuestiona si las cuestiones políticas tienen un peso mayor que las deportivas, especialmente en un contexto de guerra. El mundial, que se juega en tres países, se ve atravesado por un momento geopolítico delicado, donde el deporte se convierte en un reflejo de los conflictos mundiales.