El futbolista danés Eriksen sufrió un infarto durante un partido amistoso, reviviendo el episodio de la Eurocopa hace años. Gracias a un dispositivo tecnológico implantado en su corazón, pudo ser reanimado y se retiró del campo por sus propios medios.
El doctor Tartaglioni explicó que este aparato actúa como un desfibrilador automático, capaz de reactivar el corazón ante una arritmia. Si bien es arriesgado, permite a jugadores con historial de problemas cardíacos continuar con su actividad deportiva bajo supervisión médica.
Este incidente resalta la importancia de los estudios médicos preventivos en deportistas de élite, recordando casos como los de Kun Agüero y Marcelo Bravo, quienes debieron retirarse por condiciones cardíacas. La salud de los jugadores es fundamental para prevenir tragedias.