La despedida del Indio Solari se convirtió en uno de los funerales más masivos de la historia de la cultura argentina. Miles de personas, abarcando varias generaciones, se acercaron a darle el último adiós.
Las imágenes del evento muestran la magnitud de la convocatoria, con colas de hasta 7 u 8 kilómetros. Se compara la masividad con la de un evento religioso, destacando la figura cuasi divina que representa Solari para sus seguidores.
El funeral se caracterizó por ser pacífico, sin incidentes, y con testimonios de personas que expresaron cómo la música del Indio Solari los ayudó en momentos difíciles. La cobertura periodística resaltó la impecable organización y la emoción colectiva.