El fotógrafo Pablo Grillo, recordado por haber continuado trabajando a pesar de haber sido herido gravemente durante una manifestación en el Congreso, fue visto nuevamente en acción capturando imágenes.
Grillo había sufrido un impacto en la cabeza por una bomba de lacrimógeno disparada por un gendarme. A pesar de la gravedad de la lesión, demostró su compromiso con la profesión al seguir realizando su labor documental.
Las imágenes del fotógrafo trabajando, incluso después de su experiencia en el Congreso, reflejan su dedicación y la importancia que le otorga a registrar los acontecimientos, tal como lo hizo a lo largo de su carrera.