Decenas de fanáticos se acercaron a las inmediaciones del microestadio Gatica en Avellaneda para despedir al Indio Solari, a pesar de haberse enterado sobre la clausura de las puertas del lugar. Muchos de ellos habían optado por no asistir el día anterior para evitar la aglomeración.
Los seguidores expresaron su tristeza y la necesidad de homenajear al ídolo, algunos de ellos concurriendo desde hace más de 12 años. Manifestaron su dolor al enterarse de la noticia del fallecimiento, describiéndola como "terrible".