Un grupo de fanáticas de Mar del Plata llegó en tren con la ilusión de despedir al Indio Solari, pero se encontró con la noticia del cierre del velatorio. A pesar de no poder ingresar, expresaron que el Indio Solari siempre estará cerca de ellas y que su presencia es una forma simbólica de mantenerlo en sus corazones.
Romina, una de las fanáticas, compartió que escucha a Los Redondos desde los 12 años y que el Indio Solari la acompañó a lo largo de su vida, influyendo en sus decisiones, incluso laborales, para poder asistir a sus recitales. Sus hijas también crecieron escuchando su música, considerándolo como un abuelo.