Desde Mar del Plata, una familia viajó para despedir al Indio Solari, a pesar de que la madre debía someterse a una sesión de quimioterapia al día siguiente, la cual suspendió para poder estar presente.
La devoción por el músico es tal que incluso la madre, paciente oncológica, decidió posponer su tratamiento para cumplir con su deseo de darle el último adiós al ídolo.
Este acto refleja el profundo sentido de pertenencia y el amor que la música del Indio Solari ha generado en sus seguidores, quienes trascienden obstáculos personales para manifestar su lealtad.