Se comparte el comunicado de la familia del Indio Solari, agradeciendo a quienes se acercaron a despedirlo y expresando que la música debe seguir sonando. El comunicado habla de "dolores dulces" y la permanencia del recuerdo.
Se destaca la predisposición de la familia, especialmente de Virginia, la esposa del Indio, para permitir que todos los argentinos que quisieran pudieran despedirse. Se menciona la elección del Indio de llevar una vida alejada de los medios y las luces, enfocándose en su música.
Se resalta la organización de la despedida en tiempo récord y sin incidentes, a pesar de las condiciones climáticas. Se compara la tranquilidad del evento con otras movilizaciones, sugiriendo que es posible realizar eventos masivos de forma pacífica.