Se discute la dificultad para obtener imágenes de destrucción en zonas de conflicto, comparando la situación con la guerra en Ucrania. Se señala que la exhibición de destrucción puede ser información al contrario, beneficiando al enemigo.
Se menciona que las únicas imágenes de destrucción que suelen mostrarse son las del Líbano, no de Irán, Israel o bases norteamericanas, que supuestamente estarían totalmente destruidas, aunque no hay evidencia visual de ello.