Pablo Abeluzzo, exministro de Cultura, analiza la despedida al Indio Solari como un fenómeno que trasciende lo musical, con un mensaje político y ético que une a diferentes generaciones y clases sociales.
Abeluzzo critica la "ausencia y distancia" del gobierno ante el evento, interpretándola como una desconexión emocional con la gente. Señala que la música del Indio Solari conectaba con aquellos "afuera del sistema" y que la despedida mostró una Argentina unida en el sentimiento, en contraste con la división que a veces promueve el discurso oficial.
Se reflexiona sobre la interpretación de la "Argentina rota" y se contrapone con la imagen de familias unidas y vínculos afectivos presenciados en la despedida. Se menciona que el gobierno ha intentado evitar la presencia masiva de gente en la calle, pero eventos como este demuestran la importancia de la comunión y la expresión colectiva.