Se continúa relatando la masiva despedida al Indio Solari, destacando la presencia de seguidores de Uruguay y Chile, y la profunda conexión emocional que el músico generaba en su público.
Muchos expresaron que despedían una parte de su vida y adolescencia. Se relató un conmovedor momento en el que la esposa del Indio Solari, Viru, consoló a una seguidora visiblemente angustiada, abrazándola y prometiendo darle un beso de su parte.
Se describió el féretro del Indio Solari rodeado de ofrendas florales y la diversidad de generaciones presentes en la despedida, reflejando el impacto duradero de su música desde los años 70.